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Exhortación a exhortar

Cuánto podemos ayudar

En la resurrección

María Magdalena junto con otras mujeres (Juan 20:1, sólo María Magdalena , Mateo 28:1 dice con la otra María, Marcos 16:1 con María la madre de Jacobo y Salomé, Lucas 24:1 y 10 con Juana, María madre de Jacobo y las demás con ellas) fueron a ver al Señor, a estar cerca de él, verle cómo estaba, si olía mal, para colocarle especies aromáticas, tocarle y verle. No consideraron los obstáculos o dificultades, ellas querían verle.
Y hubo un terremoto, y cuando llegaron hallaron removida la piedra del sepulcro (Lucas 24:2, Juan 20:1 quitada la piedra, Mateo 28:2 el terremoto se dio porque un ángel del Señor descendió del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella,su aspecto era como un relámpago y su vestido blanco como la nieve; Marcos 16:4 vieron removida la piedra), ésto fue una gran sorpresa, grata porque el obstáculo había sido vencido, pero ingrata porque traía consigo muchas preguntas, porque los soldados estaban como muertos. La narración de Mateo enfatiza el poder involucrado al descender el ángel y su autoridad mayor que cualquier autoridad humana, se había roto el sello de la sepultura por una persona del cielo.
Y entraron al sepulcro,(Juan 20:1 dice que cuando María vio quitada la piedra, corrió a avisar, Mateo 28:8 da a entender que luego de escuchar las palabras del ángel “ha resucitado”, salieron del sepulcro y fueron corriendo a dar las nuevas, Lucas 24:3 sólo precisa que no hallaron el cuerpo del Señor y les hablaron los ángeles y luego fueron a dar aviso) allí vieron ángeles (Marcos 16:5 a un joven sentado, cubierto de una larga ropa blanca, Lucas 24:2 no hallaron el cuerpo del Señor Jesús, se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes, Mateo 28:5 el ángel les dijo: No temáis, Juan 20:2 no hace referencia de ángeles, sólo que María Magdalena, corrió y avisó a Pedro y Juan: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde le han puesto) y según Marcos, el joven les dijo “ha resucitado”, (Mateo 28:5-7, igual, pero con la urgencia de ir pronto y decirle a sus discípulos que ha resucitado y va delante de vosotros a Galilea donde le veréis, Lucas 24:4-7 los dos varones les dijeron que ha resucitado y que se acuerden de sus palabras, que Él iba a resucitar) no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron, y que vayan a avisar a sus discípulos y a Pedro para que vayan a Galilea y allí le veréis(Mr. 16:6,7), y se fueron huyendo del sepulcro, con temblor y espanto; y no decían nada a nadie, porque tenían miedo (Mr. 16:8).
Sus sorpresas aumentaron al entrar en el sepulcro, no había el Señor a quien habían ido a ver, a quien habían ido a llorar o tal vez a despedirse definitivamente; como Juan 20:2 dice María centra su informe inicial, en que se han llevado al Señor y no sabemos dónde le han puesto, como si estuviera pensando que ya no les quieren dejar, ni siquiera ese consuelo de verle aunque sea muerto. Eso mismo se evidencia en el 20:12-13, porque ella ve a los ángeles, pero como si esa visión no fuera sorprendente, y allí donde el cuerpo del Señor había sido puesto, les responde: Se han llevado a mi Señor, y no sé donde le han puesto. No había cosa más importante para ella que saber cómo estar cerca del Señor. Hay una gran angustia en su ser, de perderlo, de no poder encontrarlo, de que se le haya quitado algo muy preciado o indispensable para su vida misma. Según Mateo 28:5, también el ángel les habló explicándoles que ha resucitado y les mostró el lugar donde había sido puesto, y cuando van a dar las nuevas, iban con temor y gozo, como emociones entremezcladas; no sabían qué realmente sucedió, pero el ángel les dio la esperanza que en Galilea le verían ellas mismas y eso afirmaba su confianza. Lucas 24:6-7 muestra que además de afirmar que ha resucitado, los ángeles les mencionaron algunas palabras de Jesús para que se acuerden que él lo había anunciado, y acordándose fueron a avisar a los discípulos. Es que había muchos temores, muchas preguntas, porque esto era algo sobrenatural, aunque antes ya lo habían visto con Lázaro, pero todavía había algunas dudas, que cuando las dijeron a los discípulos, le parecían locura (24:11) y no les creían. ¡Cómo puede suceder algo así! Marcos 16:6-8, muestra que estaban asustadas, se espantaron del joven, y cuando les dijo que ha resucitado y en Galilea le veréis, huyeron del sepulcro con temblor y espanto, y no decían nada a nadie, porque tenían miedo. ¡Qué ha pasado!, lo cierto era que el Señor no estaba en el sepulcro y ésto todavía no lo pueden entender, María vuelve al lugar. No se precisa si ella siempre permaneció con las mujeres, o fue ella sóla y volvió, pero ella sí vio a los ángeles y seguía llorando, que ellos le dijeron ¿por qué lloras? No podía dejar de llorar porque se habían llevado a su Señor (¿Cómo podía alegrarse? se han llevado a su Señor). Da la impresión que a pesar que avisó a Pedro y a Juan, y ellos vinieron y constataron que no estaba el cuerpo de Señor, ella tenía que encontrar alguna pista o algo más que le aclare lo que estaba pasando, porque ellos volvieron a los demás a avisarles, pero todavía no entendían. Estaban tristes y llorando (Marcos 16:10).
Hay que notar la persistencia de María Magdalena, su renuencia a dejarse vencer, su ensimismamiento también, que posiblemente estaba pasando con todos y cada uno de los discípulos, y es que cada uno tenía que tomar un decisión en relación a estos hechos. Había que hacer algo, y María estaba dispuesta a hacerlo, y se quedó a indagar, hasta que Jesús mismo se aparece y le habla ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella estaba desconsolada y Jesús lo sabía, y no había forma en que fuera consolada: Señor, si tu lo has llevado, díme dónde lo has puesto, y yo lo llevaré; no me lo quites, aunque no tenga fuerzas, yo lo llevaré, yo lo puedo hacer, aún estoy viva y sacaré fuerzas para llevarle, por qué le hacen eso a una persona muerta, no tienen respeto. Y tiene que ser sacada de su depresión y ensimismamiento por el Señor, que le dice fuerte ¡María!, y ella le reconoció y volviéndose ella (hubo todo un cambio en ese momento, una vuelta completa) también clamó fuerte ¡Maestro! y cuánta alegría, cuánta paz, cuánto gozo que nadie podría quitar, cuánta certidumbre, y pues cómo no abrazarle y acercarse y adorarle. Y Jesús le dice, No me toques aún, pero ve y diles a mis hermanos, que subo al Padre (mi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios, Jn 20:17; Mateo refiere que les salió al encuentro, diciendo ¡Salve! Mateo 28:9 y ellas se acercaron, abrazaron sus pies y le adoraron). Ahora María tenía algo que decir, porque sus dudas habían sido resueltas y podía testificar que lo había visto, aunque no le creyeran.
Luego refiere que se apareció primero a María Magdalena y les hizo saber que vivía y había sido visto por ella, pero no creyeron (Mr. 16:9-11, Lucas 24:8-10 refiere que se acordaron de las palabras de Jesús y les dieron las nuevas, y les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían, Mateo 28:8 con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas).

Encuentro

Hacia buen tiempo que se había ido, llevando todo lo que necesitaba, y sobre todo la autosuficiencia y la capacidad de realizar las cosas. Todo había cambiado menos su padre y su hogar, y cuando se dio cuenta de ello decidió regresar. Era una reunión esperada por el padre que le buscaba hasta el camino, por el hijo que ya desfallecía y venía arrepentido; repentina en el tiempo, inesperada para los demás, y capaz de alterar la normalidad de esos días. En ese momento se volvió a confrontar la sorpresa con lo habitual, la alegría y la cólera, la vergüenza con la confianza, la libertad con la limitación, la certeza con la duda, lo espontáneo con lo programado, la desilusión y la esperanza, la negación con la convicción. Todos decidieron en un instante la validez del camino y se expresaron en una maraña de sentimientos y expectativas, acciones y omisiones, convicciones y definiciones, entrega y certeza, amor y compasión, firmeza y resolución, paternidad y responsabilidad, vida y pasión, riesgo e inversión, restauración y provisión entre estas dos personas. Llanto y consuelo, perdón y paz, agradecimiento y compromiso, asunción y dignidad, alegría y libertad, cambio y renovación.

Así fue el encuentro

Faltan 4 horas para estar en casa, eso era lo que hubiera querido colgar en su Facebook al iniciar el día, pero no podía hacerlo… había pasado mucho tiempo y las señales del camino a casa habían cambiado o se habían perdido; pero ahora más que nunca no quería fracasar, tenía que llegar a pesar que fuera lo último que haga.

¡Sí se puede!, ¡Sí se puede!, es lo que debieron vitorear cuando llegaba a su destino, pero sólo estaba él y nadie más. Además, la gente no le esperaba y también él no deseaba público … sólo quería encontrar a su padre…

Su padre, el único que siempre esperó y para quien el camino fue su único amigo de muchos días, …

Él, en su twitter hubiera escrito: Hoy es un día especial donde se hará realidad todos tus deseos, lo que se perdió será hallado, lo que no parece existir se hará notorio, … y cuando llegaba la noche: mañana será otro día. Se había olvidado de mirar sus notificaciones, ya no le interesaba los comentarios, ni los like; sólo seguía a su hijo…

Y aunque su hijo no escribió esa mañana, su corazón se sobresaltó y nuevamente ese día se apresuró a salir al camino de espera.

A lo lejos, parecía una sombra avanzar… y desaparecía con el arenal y el espejismo del desierto, y aunque sus ojos estaban cansados por toda la vida vivida, eran refrescados por las lágrimas del esfuerzo y añoranza de ese, su corazón vigoroso. Hasta que lo vio,… y sí era él, … aunque diferente, con ropa raída por la pobreza y el viento, descalzo sin nada que cubriera sus pies del calor y las espinas, había llevado todo y volvía sin nada, pero era él y eso era suficiente.

Entonces le salieron las fuerzas de entre la flaqueza y el debilitamiento, y corrió como en sus años mozos lo había hecho; no habían palabras para escribir en el Facebook, ni en el twitter, porque no había tiempo más que para disfrutarlo intensamente sin perder un solo segundo, y lo abrazó y le besó, escuchó su súplica y le levantó, sigues siendo mío, mi hijo amado, y conmigo, es momento de tomar lo que te corresponde, vístete y cálzate con lo que es tuyo y ven, porque este gozo va a explotar en una fiesta y comida y alegría, porque vives y estas sano, estás salvo, estás conmigo.

Cuando un padre y un hijo pródigo se encuentran, todo, el tiempo y el espacio parecen detenerse a observar el cuadro y deleitarse en la hermosura de ese evento, que trae consigo mucha vida , vida nueva, muchas cosas por delante, muchas expectativas, mucho perdón, mucha sanidad y sobretodo mucho amor.

Pero también hoy aquí, nos encontramos nosotros, y qué de nuevo va a traer esta reunión consigo, una nueva decisión, una nueva propuesta, o nada… Nada se produce porque sólo nos reunimos y no nos encontramos.

También así ocurre con Dios, si nada pasa es porque no nos encontramos con Él. Un joven rico se encontró con él, y era un hombre de valores porque había obedecido a los mandamientos, pero cuando Jesús le dijo vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme (Lucas 18:18-22), él no pudo hacerlo, y Jesús lo vio pasar e irse. Nada nuevo surgió en el.

Más allá, en Lucas 18:35, Jesús se encontró con un ciego, que no había sido tomado en cuenta en el Programa y que no sólo por el hecho que no veía fue discriminado, sino porque él mendigaba y estaba acostumbrado a pedir, y cuando pedía misericordia al Hijo de David gritando, querían hacerle callar, para qué le dijimos que era Jesús, pero Él sabía que era su momento y su oportunidad y gritó mucho más, clamó ten misericordia de mí y cuando Jesús llegó y le preguntó ¿qué quieres que te haga?, él no dudó en decir: Señor que reciba la vista, y la recibió y su fe le salvó.

Yo no sé si esta noche o desde ayer, nada nuevo pasará en tu vida o en mi vida, pero el mismo Dios que habló a su pueblo, en Isaías 1:18, venid luego y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.; Él nos sigue llamando y nos invita a dejar nuestros pecados en la cruz de Cristo porque sólo allí podremos descansar, sólo allí se anula el poder del pecado y del diablo, sólo allí triunfó Jesús sobre toda autoridad o potestad de las tinieblas, y sólo en la Cruz, Él ganó para nosotros eterna salvación. Y es que la cruz, representa el cruce de nuestros caminos con los de Dios; el encuentro con nuestro Padre eterno, que siempre lucha porque vivamos un vida plena, una vida abundante. Nosotros podemos elegir, hoy.

 

Consolidadores

Ciro Coba, Amparo, Karen y Julio.

Emprendedores

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Avivamiento

Nehemías 1 oyó una noticia, se sentó y lloró, pero cuando ocurre cerca cambia la vida, sensible y hay una sensación distinta es porque algo Dios va a hacer. A veces estamos insensibles, todo normal. Comienza una oración que reconoce la grandeza de Dios, asume el pecado, recuerda las promesas de Dios y asume una acción. Una oración comprometida. Quisleo el 9 y Nisán el 1, 4 meses de oración acción. Cuando el rey le dijo qué hacer mostró el proyecto al rey. Lo que provoca una noticia y una oración comprometida. Dijo todo lo que tenía en el corazón para su heredad. Va e inspecciona, los convoca y les muestra lo que Dios ya ha hecho y Vamos y Edifiquemos. Dios nos ha dado una visión para este mundo de noticias tristes. Logró lo que en 100 años no se hizo.

Mi hijo Nevin José Elías con todos nosotros

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